Sobre Rocío
Sobre Rocío
Siento de verdad, que en esta sociedad necesitamos cuidar, honrar y devolver la dimensión de lo sagrado al cuerpo.
Desde que puedo recordar, me he sentido afortunada de ser mujer aunque paradójica e inconscientemente una parte de mi vida la viví muy desconectada del cuerpo.
Hace más de dos décadas que la maternidad me ayudó a entrar en una profunda crisis existencial, entonces no lo sabía pero ahora se que era la forma en que La Diosa me reclamaba.
El amor a mi criatura me ayudó a comprometerme con un trabajo profundo de sanación del trauma.
De la domesticación de los instintos, a la mujer salvaje hay todo un Viaje de Iniciación. Y aunque la salvaje siempre ha estado en esencia, necesité años de pico y pala para desmantelar creencias y memorias que la mantenían cautiva.
Me vinculé a la tierra y a mi madre reconciliandome con lo oscuro del barro original de mi cuerpo, con las memorias antiguas y mi linaje, con la serpiente, a quien recuerdo sobre mi cuerpo en movimiento sinuoso y ascendente susurrando, "por fin estás aquí!". De todo ello emerge una profunda raíz y los primeros brotes como sensaciones internas de seguridad y confianza en la vida y en mi misma. Habitada, no necesitaba buscar la pertenecia fuera.
Dones como la clarividencia, clariaudiencia, y la capacidad de recordar y conectar con otros planos. Este misterio ha sido un pilar fundamental que me sostuvo durante años en mi noche oscura.
Propósito
Desde que inicié mi proceso allá por el 98, sentí el deseo de compartir con otr@s este camino de sanación. Con el tiempo llegaron respuestas a través de personas que me hablaron del Tantra y la Magia Sexual como un camino de vida y propósito marcado en mi "mapa personal".
Investigué, pero lo que más me enseñaba era vivir las experiencias que atravesaban mi cuerpo.
Estados catárticos y apertura de conciencia con Respiración Holotrópica, Plantas Maestras (Ayahuasca y Psilocibina), Inner Space Therapy, Constelaciones Familiares o el Rebirthing fueron algunas de las medicinas-herramientas que me ayudaron a entrar profundo y liberar emociones reprimidas inconscientes a través del llanto, el grito, la voz, el movimiento, la risa.
Cuerpo y mente comenzarona a soltar el control, rigidez y dolor ( útero, abdómen) esto me abría a espacios luminosos y a la vibración del flujo natural de la energía sexual-vital
e n t r a n d o e n e s t a d o s d e m a y o r c o n e x i ó n y P r e s e n c i a.
El camino de la sanadora-terapeuta-guía o como queramos llamarlo, es un Camino Iniciático, una senda quironiana, un descenso de Innana al inframundo. Cada ser humano tiene su propia senda única, que solo el-ella pueden recorrer.
En este camino lo que cada dia aprendo es que es, la apertura del corazón, la compasión, lo que sana al mundo y nos sana a tod@s.
-María Magdalena:
"Debéis ser conscientes de una cosa: lo que yo debía saber ha pasado a mi cuerpo, y es mi cuerpo el que lo ha conservado. es mi cuerpo, toda mi carne lo que ha aprendido a volverse de otra manera, y sobre todo, mis ojos... y mi corazón. Ignoro qué podrán hacer con ello las palabras".
El Evangelio de María Magdalena, de Daniel Meurosis.